miércoles

La indolente

Oksana Zhelisko






Cobarde y en silencio
como el tiempo asesino,
sin una mácula de esperanza,
sin un rayo que penetre
en esta oscuridad
que mantiene torpemente
mi esqueleto pusilánime,
mi carne débil y a la deriva.

Así, sin pedales en el alma
me quedo esperando
tu regreso,
incapaz de poner rumbo
hacia mi destino
que eres tú,
lamentándome
y reconociendo mi indolencia.


...

9 comentarios:

Duna dijo...

Tu alma estancada recobrará la marcha.
Meri Pas, muchos besos.

Pas por mi blog, tienes algo para ti.

Aire dijo...

bufff... me dejaste sin palabras y sin rumbo

Ana A. dijo...

Sin pedales en el alma ... un estado de ánimo que dibujas con palabras y que la imagen recoge en una mirada ...

Sneyder dijo...

Pon rumbo a donde él esté, no esperes su regreso abre tus ventanas del alma de par en par y deja que entre se rayo de esperanza.

Un beso

Carmela Rey dijo...

Abandona la cobardia, y empieza a andar. Hermoso poema, aunque triste y lleno de desaliento.
Un abrazo.

Sabagg dijo...

¿Hacia dónde voy yo ahora, después de leerte? Enhorabuena por tu blog!

Rafael dijo...

Qué extraordinaria precisión en la pintura de ese estado de ánimo que antes de tu poema era inefable. Enhorabuena.

Nohemi dijo...

Maravillosa como siempre, mujeres indolentes por necesidad o por vocación.

Saludos

Edu dijo...

A veces parecer no es ser y pensar solo es situarse en uno mismo.
Un Beso