jueves

Herejía









Acaso no sabías que el amor

es cosa efímera y que se acaba

por el propio impulso

de la potencia

con la que brilla.

No suponías

que todo cuanto tenemos

es mortal y caduca

igual que la belleza.

De haberlo sospechado

no volverías

a dejar a la intemperie

tu quebradizo corazón.

No hubieras abierto

de par en par tus órganos

frágiles y hambrientos.

Jamás hubieras sucumbido

a la fusión total o parcial

de nuestras almas.

Y yo,

que si presentía

la tenebrosa agonía,

cómo hago ahora,

dime,

como renuncio yo

a la pertinaz llama

que se obstina en sobrevivir

circulando por venas

y arterias

dejando a mis pobres glóbulos rojos

ahogados y doloridos

sobreviviendo a pesar

de la falta de oxígeno.


..



8 comentarios:

Rafael dijo...

Fuerza contenida; extraordinario el ritmo y el crescendo, la división en dos partes, la mezcla de lo ideal y lo corporal. Tengo que decirlo: te envidio.

eloy dijo...

¡cuánto tiempo sin saber de tus poemas! La espera valió la pena. Un gran poema. Espero que el próximo no se demore.

Un beso admirado

Diego Bravo dijo...

Me gustó mucho tu poema, tienes mucho talento

Sabagg dijo...

Acaso sabía todo eso? quizá sí, pero a veces uno fía todo a la inercia del sistema... Y aquí andamos, al final del poema, creyendo que el amor -perdón, deseando que el amor- es para siempre, como cuando la gente moría de viejo a los 45... Un abrazo! Me alegra volverte a leer!

Francesc Cornadó dijo...

Que en esta Navidad la felicidad te acompañe.

Que desaparezcan los problemas y los dolores de cabeza y que el bienestar sea duradero y no se acabe nunca.

Que el año que viene sea mejor que este que dejamos atrás.

Que cambien las tortillas y que se invierta el orden de las cosas, de manera que todo lo que es malo se vuelva bueno.

Y sobre todo buena salud.

Que no tengas obstáculos y que todo te vaya bien, que tengas suerte y prosperidad.

Que estés orgulloso de tu ciudad y de tus vecinos y aún más, que ellos lo estén de ti.

Que el planeta esté más limpio y que no nos lo dañen.

Que el mundo tenga mejores políticos, es decir, que sean de los que trabajan por el bien común en lugar de montar el espectáculo.

Y que la salud, la felicidad, la belleza, el amor, el arte y la razón no te abandonen jamás.

Francesc Cornadó

Mar dijo...

Me gustó muchísmo este poema.
aprovecho para desearte un buen año,
un abrazo

Laura Caro dijo...

Algún día llegará el bueno.
Que el año 2011 sea un buen año para ti y que sigamos compartiendo letras.
Muchas gracias por estar tod este tiempo.
Un abrazo enorme.

Ana Muela Sopeña dijo...

Meri Pas, todos tus poemas son impactantes. Para reflexionar...


Poesía necesaria la tuya.

Un abrazo
Ana