domingo

Indulto

Trisha Lambi






Y si fueras arena

yo me abarrotara de guijarros

hasta el tracto vocal

de la garganta.

Sorbiera yo la sustancia corpórea

que te comprime,

te triturara hasta ser polvo.

Anulara tu juicio,

buceara en tu alma

hasta disolverme, como aquella tarde

que respiré por tus bronquios.

Licuarme en tu alma

hasta aturdirme.

Succionar tu plasma

hasta quemarme.

Vagar por tu simiente y

fecundarte.

Depredar en tu sexo

hasta indultarte.




10 comentarios:

elena clásica dijo...

La senda del buceador que se adentra en el mar buscando la cueva ideal y perfecta donde habitan los peces misteriosos y sinestésicos, los que hacen confluir los sentidos del buceador, y cuando los observa solo los puede escuchar y cuando los quiere oler, los roza sin más.
La cueva de los peces que sueños, la haces realidad cuando te quitas la escafandra y respiras por el tracto vocal del tiburón y te quemas con la presión baja del mar, que no te ofrece oxígeno porque no lo tiene. Ante el compromiso de la cueva queda únicamente el indulto.
Así como el "Ubermensch", pues "cuando han muerto lo dioses ya solo nos interesa que viva el Superhombre".

Qué poema cósmico y genial, con la filosofía de los Grandes, como tú.

Besazos.

Diego Bravo dijo...

Vaya, por estos lares se exhuda buena poesía, saludos

Nohemi dijo...

Siempre es un placer visitarte y encontrar cosas tan maravillosas como estas.
Son pocos los indultos, cada vez disminuyen más los depredadores.

Saludos y por cierto ¡Feliz año nuevo!
Besos

Sabagg dijo...

Luego cuando encuentre otras palabras que no sean estas tan torpes te comentaré...

Feliz año! :)

Roberto dijo...

sinceramente impresionante....

una orgía lírica de piel y huracán...

Lucía dijo...

El prepotente deseo
se ha convertido en poesía.

Ha sido un gusto.
Besos.

Desilusionista dijo...

Si ahora los errores se indultan así, es el momento de equivocarse.

Un placer leerte ;)

Francesc Cornadó dijo...

Buen poema.

Disgregaciones, áridos de amor.

Salud

Francesc Cornadó

incal dijo...

Cuanta pasión en tus poemas!!!

Sabagg dijo...

Fantástico. Me quedé absolutamente bebido al final del verso, comprimido como quien fue asaltado y robado en toda su sustancia y vida.